miércoles, 10 de agosto de 2011

Mi verdadera yo ...

Espero que hallan tomado una desición. Conocerme o no conocerme, esa es la cuestión.
Si han decidido harcelo supongo que querran conocerme desde el principio.
Nací en la epoca del renacimiento en un pueblito de Italia llamada Cianpino, cerca de la capital de Italia, Roma, el 11 de diciembre de 1847.
Mi infancia no fue muy feliz, mis padres eran algo así como alcaldes del pueblo y no estaban muy pendientes de mi como yo hubiera querido. Con los años, cada vez me importaba menos eso, y me interesaba más los sobrenatural que ocurría en aquel pequeño pueblo donde todos se conocían con todos. En la adolescencia, a los 16 años descubrí la verdad sobre mi pueblo natal. No era normal, como mis padres hubieran querido, sino que estaba infestado de los demonios de la noche.
Al principio no pude creerlo, pero con el tiempo, atando cabos sueltos, sobre ataques donde las personas aparecian sin sangre, basicamente, drenadas, me di cuenta que mis padres no lo usaban como excusa de su ausencia en mi infancia.
Me aficioné tanto a este tema, que cometí el peor error de mi vida, elegí convertirme en un vampiro, pero no que me convierta cualquier vampiro, sino un Original, unos de los primeros vampiros, que se hospedaba por un tiempo en Cianpimo, osea que no fueron tranformados por nadie, sino que son así por naturaleza. Este me pedia algo a cambio, mi vida, mi vida , eternamente. Acepte y el mismo día al cumplir 17 me convirtió.
Primero clavó sus colmillos en mi cuello. Al pricipio eran como dos agujas pequeñas pero anchas penetrando mi piel, que me provocaban un dolor enorme, pero luego ese dolor desapareció y en su lugar hubo una sensación de gozo. Al terminar la necesidad de sangre era enorme, la piel me ardía, necesitaba, necesitaba sangre, sino moriria y eso fue lo que tomé, sangre. Tomé sangre de un muchacho lindo, que caminada por la avenida principal de noche con unos tejanos negros, una chaqueta roja y sus largos cabellos castaño claro alborotados sobre su frente. Su sangre fue... fue deliciosa y al momento de tomarla mi necesidad se escondió por debajo de mis poros. Aunque pronto mi esta volvió.
No me pareció malo estar junto a uno de los vampiros más poderosos. Pero con el tiempo su pedido iba empeorando hasta llegarme a pedir que asesine a mi propia familia. Pero tenía razón en algo. Mi padres odiaban a los vampiros, los cazaban, y con el tiempo se darian cuenta de que yo no envejecia y me matarian, aunque fuera su hija. Decidí no matarlos, sino simplemente irme, dejar todo atrás, hacer un borrón y cuenta nueva. Eso fue lo que hice.

Fin 1° parte.
Att. Domique Gilmore

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